Efesios Capítulo 6

Dios, Nuestro Señor que está en los Cielos se dirige a nosotros, creados a su imagen y semejanza, y esto lo hace mediante la Biblia. En la Biblia está escrita su palabra y sus conocimientos para la humanidad. De nosotros depende leerla y entender toda la bondad y sabiduría que reside en sus palabras. En el capítulo 6 del Efesios del Nuevo Testamento de la Sagrada Biblia se encuentran resguardadas intensas dosis de sabiduría y conocimiento que el Padre concedió a sus hijos e hijas para que así ellos pudieran acercarse a Él.

El Efesios del Nuevo Testamento dispone de 6 capítulos. Ahora en cristianismo.info tienes la posibilidad de leer e interiorizar aquello que Dios Nuestro Señor deseó revelarnos en el capítulo 6. Para facilitar su lectura y comprensión el capítulo 6 del Efesios está fraccionado en 24 versículos. Así es más fácil leer y retener en la memoria la palabra Dios que está en los Cielos, de forma que esté a tu lado siempre y te sirva para guiarte.

Dios Nuestro Señor jamás nos abandona, es un padre compasivo que nos guía. Por ese motivo nos proporcionó su palabra que nos inspira y sirve de luz en los periodos más sombríos. En el capítulo 6 del Efesios del Nuevo Testamento podrás encontrar sin duda la clave a muchas de las cuestiones que a menudo se manifiestan durante la vida. Al principio de tu diálogo con Dios, leer su palabra escrita en las Sagradas Escrituras, y comprender en profundidad los 24 versículos del capítulo 6 del Efesios te será muy útil. Así podrás tener siempre presente en tus oraciones cuál es la palabra de Dios Todopoderoso.

Versículos del capítulo 6 del libro Efesios

Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres; porque esto es justo..

Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa,.

Para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra..

Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos; sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor..

Siervos, obedeced a vuestros amos según la carne con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazón, como a Cristo;.

No sirviendo al ojo, como los que agradan a los hombres; sino como siervos de Cristo, haciendo de ánimo la voluntad de Dios;.

Sirviendo con buena voluntad, como al Señor, y no a los hombres;.

Sabiendo que el bien que cada uno hiciere, esto recibirá del Señor, sea siervo o sea libre..

Y vosotros, amos, haced a ellos lo mismo, dejando las amenazas: sabiendo que el Señor de ellos y vuestro está en los cielos, y que no hay acepción de personas con Él..

Por lo demás, hermanos míos, confortaos en el Señor, y en la potencia de su fortaleza..

Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo..

Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra señores del mundo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los aires..

Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y estar firmes, habiendo acabado todo..

Estad pues firmes, ceñidos vuestros lomos de verdad, y vestidos de la cota de justicia..

Y calzados los pies con el apresto del evangelio de paz;.

Sobre todo, tomando el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno..

Y tomad el yelmo de salud, y la espada del Espíritu; que es la palabra de Dios;.

Orando en todo tiempo con toda deprecación y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda instancia y suplicación por todos los santos,.

Y por mí, para que me sea dada palabra en el abrir de mi boca con confianza, para hacer notorio el misterio del evangelio,.

Por el cual soy embajador en cadenas; que resueltamente hable de Él, como debo hablar..

Mas para que también vosotros sepáis mis negocios, y cómo lo paso, todo os lo hará saber Tichîco, hermano amado y fiel ministro en el Señor:.

Al cual os he enviado para esto mismo, para que entendáis lo tocante a nosotros, y que consuele vuestros corazones..

Paz sea a los hermanos y amor con fe, de Dios Padre y del Señor Jesucristo..

Gracia sea con todos los que aman a nuestro Señor Jesucristo en sinceridad. Amén. Escrita de Roma a los Efesios por Tichîco..