Hechos Capítulo 25

Dios, Nuestro Señor se dirige a nosotros, que somos sus hijos, y lo hace mediante las Sagradas Escrituras que componen la Biblia. En ella podemos encontrar escrita su palabra y sus conocimientos para la humanidad. Nosotros somos quienes decidimos si leerla y comprender toda la bondad y sabiduría que se encuentra en sus palabras. En el capítulo 25 del Hechos del Nuevo Testamento de la Biblia encontramos confinadas perlas de sabiduría que Dios Nuestro Señor entregó a los seres humanos con el objetivo de que ellos pudieran estar al lado de Él.

El Hechos del Nuevo Testamento consta de 28 capítulos. Ahora tienes la posibilidad de leer lo que Dios Nuestro Señor deseó enseñarnos en el capítulo 25. Para que lo puedas leer y comprender mejor el capítulo 25 del Hechos se encuentra fraccionado en 27 versículos. Así es más sencillo leer y aprender de memoria la palabra del Señor, para que te acompañe siempre y te sirva como una luz en tu camino.

Nuestro Amado Padre Celestial es quien pase lo que pase, está siempre junto a nosotros, es un padre benévolo que nos guía. Por ese motivo nos brindó su palabra que nos alumbra y sirve de luz en los momentos más oscuros. En el capítulo 25 del Hechos del Nuevo Testamento hallarás con toda seguridad la solución a gran cantidad de dilemas que a menudo se manifiestan en la vida. Al principio de tu diálogo con el Padre, el hecho de leer su palabra escrita en la Biblia, y dominar en profundidad los 27 versículos del capítulo 25 del Hechos te será de gran ayuda. Así te será posible tener siempre presente en tus oraciones cuál es la palabra de Dios Todopoderoso.

Versículos del capítulo 25 del libro Hechos

Festo pues, entrado en la provincia, tres días después subió de Cesarea a Jerusalem..

Y vinieron a Él los príncipes de los sacerdotes y los principales de los Judíos contra Pablo; y le rogaron,.

Pidiendo gracia contra Él, que le hiciese traer a Jerusalem, poniendo ellos asechanzas para matarle en el camino..

Mas Festo respondió, que Pablo estaba guardado en Cesarea, y que Él mismo partiría presto..

Los que de vosotros pueden, dijo desciendan juntamente; y si hay algún crimen en este varón, acúsenle..

Y deteniéndose entre ellos no más de ocho o diez días, venido a Cesarea, el siguiente día se sentó en el tribunal, y mandó que Pablo fuese traído..

El cual venido, le rodearon los Judíos que habían venido de Jerusalem, poniendo contra Pablo muchas y graves acusaciones, las cuales no podían probar;.

Alegando Él por su parte: Ni contra la ley de los Judíos, ni contra el templo, ni contra César he pecado en nada..

Mas Festo, queriendo congraciarse con los Judíos, respondiendo a Pablo, dijo: ¿Quieres subir a Jerusalem, y allá ser juzgado de estas cosas delante de mí?.

Y Pablo dijo: Ante el tribunal de César estoy, donde conviene que sea juzgado. A los Judíos no he hecho injuria alguna, como tú sabes muy bien..

Porque si alguna injuria, o cosa alguna digna de muerte he hecho, no rehúso morir; mas si nada hay de las cosas de que éstos me acusan, nadie puede darme a ellos. A César apelo..

Entonces Festo, habiendo hablado con el consejo, respondió: ¿A César has apelado? a César irás..

Y pasados algunos días, el rey Agripa y Bernice vinieron a Cesarea a saludar a Festo..

Y como estuvieron allí muchos días, Festo declaró la causa de Pablo al rey, diciendo: Un hombre ha sido dejado preso por Félix,.

Sobre el cual, cuando fui a Jerusalem, vinieron a mí los príncipes de los sacerdotes y los ancianos de los Judíos, pidiendo condenación contra Él:.

A los cuales respondí: no ser costumbre de los Romanos dar alguno a la muerte antes que el que es acusado tenga presentes sus acusadores, y haya lugar de defenderse de la acusación..

Así que, habiendo venido ellos juntos acá, sin ninguna dilación, al día siguiente, sentado en el tribunal, mandé traer al hombre;.

Y estando presentes los acusadores, ningún cargo produjeron de los que yo sospechaba:.

Solamente tenían contra Él ciertas cuestiones acerca de su superstición, y de un cierto Jesús, difunto, el cual Pablo afirmaba que estaba vivo..

Y yo, dudando en cuestión semejante, dije, si quería ir a Jerusalem, y allá ser juzgado de estas cosas..

Mas apelando Pablo a ser guardado al conocimiento de Augusto, mandé que le guardasen hasta que le enviara a César..

Entonces Agripa dijo a Festo: Yo también quisiera oír a ese hombre. Y Él dijo: Mañana le oirás..

Y al otro día, viniendo Agripa y Bernice con mucho aparato, y entrando en la audiencia con los tribunos y principales hombres de la ciudad, por mandato de Festo, fue traído Pablo..

Entonces Festo dijo: Rey Agripa, y todos los varones que estáis aquí juntos con nosotros: veis a éste, por el cual toda la multitud de los Judíos me ha demandado en Jerusalem y aquí, dando voces que no conviene que viva más;.

Mas yo, hallando que ninguna cosa digna de muerte ha hecho, y Él mismo apelando a Augusto, he determinado enviarle:.

Del cual no tengo cosa cierta que escriba al señor; por lo que le he sacado a vosotros, y mayormente a ti, oh rey Agripa, para que hecha información, tenga yo qué escribir..

Porque fuera de razón me parece enviar un preso, y no informar de las causas..