Isaías Capítulo 6

Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo se dirige a nosotros, que somos fruto de su Creación, y nos habla por medio de la Sagrada Biblia. En la Sagrada Biblia se encuentra escrita su doctrina y sus conocimientos para la humanidad. De nosotros depende leerla y recibir toda la sapiencia que se halla en sus palabras. En el capítulo 6 del Isaías del Nuevo Testamento de las Sagradas Escrituras se encuentran confinadas perlas de sabiduría que Dios entregó a sus hijos para que así ellos tuvieran la capacidad de estar cerca de Él.

El Isaías del Nuevo Testamento tiene 66 capítulos. En cristianismo.info es posible leer e interiorizar lo que Nuestro Señor deseó revelarnos en el capítulo 6. Para facilitar su lectura y comprensión el capítulo 6 del Isaías está dividido en 13 versículos. Así es más sencillo leer y memorizar la palabra de Dios Nuestro Señor, para que esté contigo siempre y te sirva de brújula en la vida.

Dios Nuestro Señor está siempre con nosotros, es un padre bueno que nos guía. Ese fue el motivo por el cual nos dió su palabra que nos alumbra y sirve de Estrella Polar en los trances más tenebrosos. En el capítulo 6 del Isaías del Nuevo Testamento descubrirás con toda seguridad la clave a muchas de las cuestiones que a menudo se manifiestan a lo largo de la vida. Cuando vas a dar inicio a tu diálogo con Nuestro Señor, haber leído su palabra escrita en los textos que componen la Biblia, y entender en profundidad los 13 versículos del capítulo 6 del Isaías te será de gran ayuda. De esta manera te será posible tener siempre presente en tus oraciones en qué consiste el mandato de Dios.

Versículos del capítulo 6 del libro Isaías

En el año que murió el rey Uzzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas henchían el templo..

Y encima de él estaban serafines: cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, y con dos cubrían sus pies, y con dos volaban..

Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos: toda la tierra está llena de su gloria..

Y los quiciales de las puestas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la casa se hinchió de humo..

Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; que siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos..

Y voló hacia mí uno de los serafines, teniendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas:.

Y tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado..

Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién nos irá? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí..

Y dijo: Anda, y di a este pueblo: Oíd bien, y no entendáis; ved por cierto, mas no comprendáis..

Engruesa el corazón de aqueste pueblo, y agrava sus oídos, y ciega sus ojos; porque no vea con sus ojos, ni oiga con sus oídos, ni su corazón entienda, ni se convierta, y haya para él sanidad..

Y yo dije: ¿Hasta cuándo, Señor? Y respondió él: Hasta que las ciudades estén asoladas, y sin morador, ni hombre en las casas, y la tierra sea tornada en desierto;.

Hasta que Jehová hubiere echado lejos los hombres, y multiplicare en medio de la tierra la desamparada..

Pues aun quedará en ella una décima parte, y volverá, bien que habrá sido asolada: como el olmo y como el alcornoque, de los cuales en la tala queda el tronco, así será el tronco de ella la simiente santa..