Jueces Capítulo 15

Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo habla con nosotros, creados a su imagen y semejanza, y nos habla por mediación de los textos sagrados recogidos en La Biblia. En la Biblia se encuentra escrita su doctrina y sus lecciones para la humanidad. De nosotros depende leerla y recibir toda la bondad y sabiduría que se encuentra en sus palabras. En el capítulo 15 del Jueces del Nuevo Testamento de la Biblia se hallan confinadas auténticas dosis de conocimiento y bondad que Dios regaló a los hombres para que ellos pudieran acercarse a Él.

El Jueces del Nuevo Testamento consta de 21 capítulos. En cristianismo.info tienes la posibilidad de leer y estudiar aquello que Dios deseó revelarnos en el capítulo 15. Para facilitar su lectura y comprensión el capítulo 15 del Jueces está fraccionado en 20 versículos. De este modo es más fácil leer y recordar la palabra del Padre, de forma que vaya contigo siempre y te sirva para trazar tu rumbo.

Nuestro Amado Padre Celestial jamás nos deja solos, es un padre misericordioso que nos aconseja. Ese fue el motivo por el cual nos dió su palabra que nos alumbra y sirve de faro en los trances más oscuros. En el capítulo 15 del Jueces del Nuevo Testamento hallarás con toda seguridad la solución a muchas de las dudas que se puedan manifestar en la vida. Al principio de tu diálogo con Dios, leer su palabra escrita en los textos que componen la Biblia, y comprender en profundidad los 20 versículos del capítulo 15 del Jueces te será extremadamente útil. Así te será posible tener siempre presente en tus rezos en qué consiste la verdadera palabra de Dios Todopoderoso.

Versículos del capítulo 15 del libro Jueces

Y aconteció después de días, que en el tiempo de la siega del trigo, Samsón visitó a su mujer con un cabrito, diciendo: Entraré a mi mujer a la cámara. Mas el padre de ella no lo dejó entrar..

Y dijo el padre de ella: Persuadime que la aborrecías, y dila a tu compañero. Mas su hermana menor, ¿no es más hermosa que ella? tómala, pues, en su lugar..

Y Samsón les repondió: Yo seré sin culpa esta vez para con los Filisteos, si mal les hiciere..

Y fue Samsón y cogió trescientas zorras, y tomando teas, y trabando aquéllas por las colas, puso entre cada dos colas una tea..

Después, encendiendo las teas, echó las zorras en los sembrados de los Filisteos, y quemó hacinas y mieses, y viñas y olivares..

Y dijeron los Filisteos: ¿Quién hizo esto? Y fueles dicho: Samsón, el yerno del Timnateo, porque le quitó su mujer y la dio a su compañero. Y vinieron los Filisteos, y quemaron a fuego a ella y a su padre..

Entonces Samsón les dijo: ¿Así lo habíais de hacer? mas yo me vengaré de vosotros, y después cesaré..

E hiriolos pierna y muslo con gran mortandad; y descendió, y fijose en la cueva de la peña de Etam..

Y los Filisteos subieron y pusieron campo en Judá, y tendiéronse por Lehi..

Y los varones de Judá les dijeron: ¿Por qué habéis subido contra nosotros? Y ellos respondieron: A prender a Samsón hemos subido, para hacerle como él nos ha hecho..

Y vinieron tres mil hombres de Judá a la cueva de la peña de Etam, y dijeron a Samsón: ¿No sabes tú que los Filisteos dominan sobre nosotros? ¿por qué nos has hecho esto? Y él les respondió: Yo les he hecho como ellos me hicieron..

Ellos entonces le dijeron: Nosotros hemos venido para prenderte, y entregarte en mano de los Filisteos. Y Samsón les respondió: Juradme que vosotros no me mataréis..

Y ellos le respondieron, diciendo: No, solamente te prenderemos, y te entregaremos en sus manos; mas no te mataremos. Entonces le ataron con dos cuerdas nuevas, e hiciéronle venir de la peña..

Y así que vino hasta Lehi, los Filisteos le salieron a recibir con algazara: y el espíritu de Jehová cayó sobre él, y las cuerdas que estaban en sus brazos se tornaron como lino quemado con fuego, y las ataduras se cayeron de sus manos..

Y hallando una quijada de asno fresca, extendió la mano y tomola, e hirió con ella a mil hombres..

Entonces Samsón dijo: Con la quijada de un asno, un montón, dos montones; Con la quijada de un asno herí mil hombres..

Y acabando de hablar, echó de su mano la quijada, y llamó a aquel lugar Ramath-lehi..

Y teniendo gran sed, clamó luego a Jehová, y dijo: Tú has dado esta gran salud por mano de tu siervo: ¿y moriré yo ahora de sed, y caeré en mano de los incircuncisos?.

Entonces quebró Dios una muela que estaba en la quijada, y salieron de allí aguas, y bebió, y recobró su espíritu, y reanimose. Por tanto llamó su nombre de aquel lugar, En-haccore, el cual es en Lehi, hasta hoy..

Y juzgó a Israel en días de los Filisteos veinte años..