Santiago Capítulo 2

Dios Padre se nos revela a nosotros, que somos sus hijos, y nos habla a través de la Biblia. En la Biblia se encuentra escrita su doctrina y sus lecciones para la humanidad. Nosotros disponemos del libre albedrío para leerla y tratar de captar toda la sabiduría que reside en sus palabras. En el capítulo 2 del Santiago del Nuevo Testamento de la Biblia encontramos resguardadas auténticas dosis de conocimiento y bondad que Dios Padre entregó a sus hijos con el objetivo de que ellos tuvieran la capacidad de estar al lado de Él.

El Santiago del Nuevo Testamento está compuesto por 5 capítulos. En cristianismo.info tienes la posibilidad de leer y aprehender lo que Dios, en toda su Bondad deseó revelarnos en el capítulo 2. Para que lo puedas leer y comprender mejor el capítulo 2 del Santiago se halla dividido en 26 versículos. De esta manera es más fácil leer y retener en la memoria la palabra del Señor, para que esté a tu lado siempre y te sirva para guiarte.

Nuestro Padre Todopoderoso nunca nos abandona, es un padre clemente que nos orienta. Por eso nos regaló su palabra que nos alumbra y sirve de linterna en los trances más tenebrosos. En el capítulo 2 del Santiago del Nuevo Testamento encontrarás sin dudarlo la solución a muchas de las dudas que te puedan surgir en la vida. En el inicio de tu diálogo con el Creador, haber leído su palabra escrita en los textos que componen la Biblia, y conocer en profundidad los 26 versículos del capítulo 2 del Santiago te será de gran utilidad. De esta manera te será posible tener siempre presente en tus rezos en qué consiste la palabra de Dios.

Versículos del capítulo 2 del libro Santiago

Hermanos míos, no tengáis la fe de nuestro Señor Jesucristo glorioso en acepción de personas..

Porque si en vuestra congregación entra un hombre con anillo de oro, y de preciosa ropa, y también entra un pobre con vestidura vil,.

Y tuviereis respeto al que trae la vestidura preciosa, y le dijereis: Siéntate tú aquí en buen lugar: y dijereis al pobre: Estate tú allí en pie; o siéntate aquí debajo de mi estrado:.

¿No juzgáis en vosotros mismos, y venís a ser jueces de pensamientos malos?.

Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios los pobres de este mundo, ricos en fe, y herederos del reino que ha prometido a los que le aman?.

Mas vosotros habéis afrentado al pobre. ¿No os oprimen los ricos, y no son ellos los mismos que os arrastran a los juzgados?.

¿No blasfeman ellos el buen nombre que fue invocado sobre vosotros?.

Si en verdad cumplís vosotros la ley real, conforme a la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis:.

Mas si hacéis acepción de personas, cometéis pecado, y sois reconvenidos de la ley como transgresores..

Porque cualquiera que hubiere guardado toda la ley, y ofendiere en un punto, es hecho culpado de todos..

Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: No matarás. Ahora bien, si no hubieres matado, ya eres hecho transgresor de la ley..

Así hablad, y así obrad, como los que habéis de ser juzgados por la ley de libertad..

Porque juicio sin misericordia será hecho con aquel que no hiciere misericordia: y la misericordia se gloría contra el juicio..

Hermanos míos, ¿qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?.

Y si el hermano o la hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día,.

Y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y hartaos; pero no les diereis las cosas que son necesarias para el cuerpo: ¿qué aprovechará?.

Así también la fe, si no tuviere obras, es muerta en sí misma..

Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras: muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras..

Tú crees que Dios es uno; bien haces: también los demonios creen, y tiemblan..

¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?.

¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar?.

¿No ves que la fe obró con sus obras, y que la fe fue perfecta por las obras?.

Y fue cumplida la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue imputado a justicia, y fue llamado amigo de Dios..

Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe..

Asimismo también Rahab la ramera, ¿no fue justificada por obras, cuando recibió los mensajeros, y los echó fuera por otro camino?.

Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras es muerta..